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Uno contra cero: el basurero de bricolaje


Uno contra cero, hemos aprendido, significa que los comercios con más de 400 metros cuadrados de superficie dedicados a equipos electrónicos tienen la obligación de recoger de forma gratuita los pequeños residuos de equipos eléctricos y electrónicos RAEE, hasta 25 centímetros, incluidas las baterías agotadas. Incluso cuando el cliente no compra nada, es con miras al servicio puro.

Bueno, bonito, pero para las cadenas de electrónica (el límite de 400 metros cuadrados de superficie las cuestiona) supone asumir costes extra, sobre todo si hay que sumar la eliminación real de RAEE (que consorcios como Ecolight, Remedia y otros) el costo del personal que recolecta los artículos usados ​​y la parte del almacén dedicada a este fin. Con el riesgo de que el coste se traslade a los clientes.

Que hacer uno contra cero con los RAEE necesitaríamos contenedores que hagan todo por sí mismos, contenedores inteligentes, contenedores 'inteligentes'.

Dicho y hecho: tras los primeros contenedores WEEEshop que se están probando en Emilia Romagna, el consorcio Ecolight ha posicionado en colaboración con Hera otros diez contenedores aún más inteligentes, el RAEEshop Evolution. Se trata de contenedores de dimensiones aún más reducidas, 3x1x1,57 metros, que no requieren la presencia de ningún operador. Están ubicados fuera de los principales centros comerciales en: Bolonia, Casalecchio, Ferrara, Ravenna, Modena Campogalliano, Forlì y Savignano

Que hacer uno contra cero para el consumidor es muy sencillo: uno se identifica con la tarjeta sanitaria y, tras haber indicado el tipo de producto a desechar, el cubo abre una puerta para depositar los residuos. Estos nuevos contenedores han sido diseñados para recoger teléfonos móviles y pequeños electrodomésticos, además de bombillas de bajo consumo (las agrupaciones R4 y R5) y baterías portátiles. El seguimiento de los residuos recogidos va desde el momento de la recogida hasta el tratamiento y valorización.

Los contenedores inteligentes realizan un doble servicio. Los primeros a los vendedores que de esta forma se liberan de los costes derivados de la entrada en vigor de la norma. uno contra cero. El segundo a los consumidores, que de esta manera saben dónde entregar los dispositivos usados. Un tercer servicio lo brindan los contenedores inteligentes para el medio ambiente y la comunidad, lo que disminuye la probabilidad de que alguien se sienta tentado a desechar los artículos usados ​​tirándolos al césped o en vertederos ilegales que alimentan el tráfico ilícito de RAEE.



Vídeo: Fernando Irie (Diciembre 2021).